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1.Recuerdos de la Belle Epoque

Uno de los principales atractivos que tiene la ciudad de San Sebastián, es precisamente el cuidado estilo romántico que adorna sus calles, con majestuosos edificios construidos al más puro estilo ‘français’.

Cada rincón de esta ciudad, tiene un resquicio histórico que se remonta a los orígenes de la post guerra. Los edificios más emblemáticos fueron restaurados por la Reina María Cristina, quien, a mediados del siglo XX, estableció San Sebastián como residencia de veraneo de la casa Real, convirtiéndose así en el epicentro de la aristocracia de la Belle Epoque.

El antiguo Gran Casino de la época, transformado actualmente en el Ayuntamiento de Donostia, el centenario edificio del Teatro Victoria Eugenia, los baños termales de La Perla o el gran Hotel María Cristina, obra del arquitecto Charles Mewes (encargado también de diseñar el hotel Ritz en Madrid y en París) y actual sede del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, son algunos de los ejemplos más significativos del legado que nos dejó la antigua burguesía.

Sea como fuere, lo que queda claro es que San Sebastián se ha perfeccionado desde entonces, convirtiéndose en lo que comúnmente conocemos hoy como la ‘Bella Easo’ y un foco de turismo a nivel internacional.

 

2.Favorita de los turistas

No nos extraña que San Sebastián haya sido nombrada Capital de la Cultrura Europa en 2016. Como no podía ser de otra manera, esta ciudad acoge cada año un gran número de turistas, alcanzado su máximo record en 2015, con un total de 1.165.489 pernoctaciones.

Elegida, junto a Nueva York, la mejor ciudad turística del mundo según los lectores de la prestigiosa revista norteamericana Condé Nast Traveler en 2013, cada año resulta un destino más apetecible.

Galerías de arte, museos, edificios y esculturas se funden en un paisaje casi idílico en San Sebastián.

 

3.Sus preciadas vistas

Orgullosa de haber sido elegida entre las 20 ciudades más bonitas del mundo, según una prestigiosa guía de viajes, San Sebastián tiene un leitmotive que animaría hasta a los más perezosos a visitarla: ofrece unas vistas inigualables.

 

Un punto de referencia para alcanzar estas preciadas vistas es el conocido Monte Igeldo, situado en el extremo occidental de la Bahía de la Concha. Desde lo alto de esta montaña se puede apreciar una de las mejores panorámicas de la ciudad.

 

Para subir a este singular monte, existen varias opciones. Una de las más recomendables es subir a bordo de un antiguo funicular, una reliquia vintage de 1912 cuya parada se encuentra muy próxima a la famosa escultura de Eduardo Chillida, el Peine de los Vientos, obra de arte que bien merece una obligada parada. 

 

Otra opción muy recomendable, es contemplar la perspectiva de San Sebastián desde otro de sus montes, el denominado Monte Urgull, (del gascón, “orgullo”), antiguo fuerte militar que alberga diversas exposiciones y en el que se encuentra ubicado el antiguo Castillo de la Mota. 

 

*Una curiosidad: en Monte Igeldo hay un parque de atracciones para los más peques, con camas elásticas, autos de choque de los años 60 y una divertida montaña suiza. Podéis conocer más datos entrando en www.monteigueldo.es

 

4.Rutas a pie de calle

La ciudad de San Sebastián ofrece una ventaja que otras ciudades no poseen y es la posibilidad de adentrarse en el centro de la ciudad y recorrer sus calles andando o en bicicleta, sin tráfico ni agobios. Todo un espectáculo a pie de calle.

 

Una de las rutas más demandadas es la que atraviesa el centro de la ciudad: salida desde el Palacio de Miramar por el paseo de la Concha hasta el Ayuntamiento y el Real Club Náutico de San Sebastián, de compras por la Avenida de la Libertad (con cafetería ‘Starbucks’ incluida) y parada en la zona del casco viejo, donde se encuentra una de las mejores zona de pintxos de la ciudad.

 

Para los turistas que visitan la ciudad por primera vez: resulta útil hacerse con un mapa donde situar los puntos de interés y cómo llegar a ellos, de forma que aprovechéis hasta el último un minuto de vuestra estancia. 

 

*Para más información, existe una oficina de Turismo en la Avda. del Boulevard, 6.

 

5.Pequeña gran ciudad

Lo mejor para conocer una ciudad es recorrerla de punta a punta. Para aquellos viajeros que tienen días de sobra y quieren conocer hasta el último detalle de la ciudad, existen varias zonas por conocer y disfrutar. 

 

Una buena opción es recorrer la costa este de Gros. Este atractivo barrio tiene una actividad comercial muy dinámica, basada en la restauración y en pequeños comercios. Resulta una ruta muy indicada para degustar buenos pintxos.

 

Además, en Gros se encuentra la famosa playa de la Zurriola, la más joven de las tres playas donostiarras, conocida por ser punto de referencia para amantes y profesionales del surf. 

 

Otra opción es adentrarse en la costa oeste y disfrutar de un plan más familiar en la famosa playa de Ondarreta, ver el Palacio de Miramar, pasear por el paseo de Eduardo Chillida, subir al Monte Igeldo y tomar un refrigerio en el barrio del Antiguo. 

 

 

6.Gastronomía

Uno de los principales atractivos de San Sebastián reside en su distinguida cultura gastronómica, basada en la tradición de la cocina vasca y en la creación de los famosos pintxos (tapas vascas).

 

Estas deliciosas obras de arte en miniatura ofrecen un sinfín de posibilidades, desde los más clásicos a los más vanguardistas, pasando por creaciones únicas de la mano de los mejores chefs del territorio nacional, directos a los paladares más exigentes.

 

Y es que avalada con un total de 16 Estrellas Michelín en un radio aproximado de 25 kilómetros, San Sebastián ha sido calificada como uno de los mejores destinos gastronómicos a nivel mundial. 

 

Para degustar estas creaciones, no hay más que pasear por cualquiera de las zonas del casco viejo, el barrio del Antiguo o el barrio de Gros, donde encontraremos una amplia oferta de productos sustancialmente diseñados para disfrutar.