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Nuestra tierra

Hacia el interior: Tolosa

Paseando por el interior proponemos; Tolosa, antigua capital de Gipuzkoa. Jugando a los reflejos a orillas del río Oria, esta localidad se llena de vida gracias a sus diferentes mercados que se celebran en tres bellas plazas: uno de producto autóctono, otro de flores y plantas, y un último de producto foráneo y textiles. La visita a la “villa papelera”, como se le conoce, se puede completar con la inmersión en Topic, el museo dedicado al mundo de las marionetas. Si viajas con niños, es un auténtico planazo, ya que hay marionetas de todo tipo, de todos los rincones del mundo, por cierto de aquí es Xabi Alonso.

Basílica de Arantzazu la patrona de Gipuzkoa, es nuestra siguiente recomendación. Jorge Oteiza y Nestor Basterretxea desafiaron con sus obras a las altas esferas de la iglesia; el primero con las esculturas de 14, sí, 14, apóstoles a la entrada del santuario; y el segundo, con una cripta decorada con múltiples pinturas, colores y motivos modernos, nada que ver con las criptas a las que estamos acostumbrados. La sobriedad de las afiladas piedras que forman la basílica, y el caótico entorno kárstico donde se ubica Arantzazu, puerta de entrada al Parque Natural Aizkorri-Aratz.

Desde allí, siguiendo el curso del río Deba, recorreremos por carretera los diferentes pueblos que conforman las comarcas de Debagoiena y Debabarrena. En Deba, conocido pueblo de veraneo y surf con una amplia playa, giraremos a la izquierda hasta llegar a Mutriku, el último pueblo de Gipuzkoa, lindando con Bizkaia. Mutriku es un pueblo marinero que bien merece, por sus historias de navegantes y pesca de ballenas, y su precioso casco histórico, un paseo slow.

La recomendación desde aquí es realizar por carretera gran parte de la ruta por la costa de Gipuzkoa, desde Mutriku hasta Zarautz. No te asustes con las pronunciadas curvas y no conduzcas rápido; no se trata de marearse o llegar antes, se trata de disfrutar del bello paisaje que nos ofrece esta singular carretera, en plan ‘Me gusta conducir’.

El tramo entre Mutriku y Zumaia forma parte de Geoparkea, el Geoparque de la Costa Vasca, un territorio con una importancia geológica a escala mundial, donde podremos admirar el famoso flysch; hablamos de afilados y enrevesados estratos de roca que en realidad son antiguos fondos marinos, verticalizados hace millones de años por terribles fuerzas y procesos geológicos como la creación de los Pirineos. Estos estratos, como si de un libro se tratara, permiten leer y comprender la historia y vida del planeta Tierra, de forma ininterrumpida, durante 60 millones de años, incluída la famosa extinción de los dinosaurios.

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